PARA SER LIBRES

3129380-stained-glass-composition-showing-a-white-dove-flying-over-a-rainbow-and-a-bright-sun-digital-illust(Habla Dios Padre)

¿Qué recién te ocurrió, Pequeña? Quiero que les platiques porque es una GRAN LECCIÓN.

Un autobús se pasó un alto a gran velocidad y yo estaba pasando (en un coche pequeñito). Por un milímetro y me arrastra.

Ahora Criatura ¿qué fue tu pensamiento inmediato?

Que estoy en paz con la vida.

¿Es decir?

Estoy en paz con quienes me rodean, no debo a nadie (ni dinero, ni disculpas). Como dice la canción “Vida nada te debo, vida nada me debes; vida estamos en paz”.

¿Y Criatura te agarraste a la vida, como decía?

No, Abba, reaccioné por instinto, frené con fuerza y alcanzó a pasar. Pero no.

Es decir, Criatura, algún deseo que te tuviera atada, que fuera lo que en ese instante vino a tu mente, alguna persona o preocupación.

Ninguna. Ningún apego que me hiciera querer mantenerme en la tierra.

¿Mas que cuál, que Me dijiste?

Que les dieras consuelo a mis padres.

¿Y qué más?

Que si tenía 3 años más  para pulir los Diarios, los HDDH, los demás Libros, para traerle ovejitas a Mi Señor, para interceder por mis hermanos desde la tierra.

¿Pero algún deseo, algo que anheles del mundo?

Nada, Abba, ninguno.

¿Veis, Criaturas cómo debe estar vuestra almita? Porque en cualquier instante os puedo llamar y debéis ser capaces de acudir y sentir que estás en paz con vuestros hermanos, con vuestro Dios y que ningún apego a cosa o persona interfiera en que podáis decir en esos instantes ”Hágase tu Voluntad, Abbá”.

Si ya lo podéis decir así, os felicito, Mis Críos, estáis en paz con el Cielo y con los hombres; pero si tenéis el riesgo que un momento que en que vuestra vida esté en riesgo instantáneo de ser perdida y os vendrá al pensamiento aquel hermano a quien debéis o a quien le tenéis rencor o a quien no habéis perdonado; o si estáis secretamente viviendo en pecado o con deseos y anhelos escondidos eso es lo que vendrá a vuestro pensamiento en esos instantes, y, Mis Críos, debéis poneros en santa Paz con Vuestro Santísimo Padre  y con vuestros hermanos para que cuando os llame a cuenta podráis venir, porque, Críos lo que Dios Padre os dice es para que después seáis capaces de responder con vuestros actos espontáneos que son los que salen y son regidos con lo que VERDADERAMNTE TENÉIS EN VUESTRO CORAZÓN.

Así que así os quiero que podáis decirme (que si os llamo podáis presentaos ante Mí) que Me Amáis más que a vuestros apegos, ¿lo podéis hacer? ¿O hay algo o alguien a que o a quién amáis más a que a Mí?

Debéis iros liberando de vuestros apegos, posesiones y deseos, y, sobre todo debéis manteneros con anhelo del Cielo, no de lo del mundo que entre más apegos tenéis más sufrimiento os costará desprenderos, ¿lo comprendéis?

Os quiero libres para AmarMe y no llenos de cadenas que a todo os atan, ¿comprendéis cómo es un hombre libre? El que es capaz de pensar en esos momentos: “Si me voy, en paz quedo, si permanezco en tierra, también”, porque lo que amáis es Mi Voluntad Santa, en ella creéis y no en vuestros gustos. ¿Podéis comprender esto tan elevado que os adelanto? Todo apego, Mis Críos, es una cadena, y cuando os llame a cuentas, ¿vendréis a Mis Brazos Santos? O me reprocharéis porque amáis más las posesiones del mundo que a Mí?

¡Entendedlo de una buena vez: Nada es vuestro, nadie os pertenece; pero podéis pertenecer vosotros mismos al  Cielo, si así lo decidís, ¿Comprendéis lo que os digo?

Aprovechad este tiempo para desapegaros de cosas y personas, poneros Bajo Mi Voluntad Santa que Yo os liberaré, ¿Lo comprendéis? Porque de cada palabra llegará la ocasión de secundarla con vuestros actos.

Tanto Me diréis que Me amáis, que Me sois fieles y cuando os llame a cuentas seréis capaz de maldecir porque os retiro del mundo donde tenéis una casa, un trabajo, una familia, ¡nada es vuestro!, sólo vuestra alma es lo único que permanece, es lo único que importa, es lo único que debéis salvar.

Así que haced el Bien, manteneos en Mis Rutas Santas y desapegaos de todo apego mundano para que os encuentre como Me Gusta que seáis: como hombres libres, ¿Lo haréis como os lo digo?

Si no comenzáis ahora, ¿cómo os desprenderéis en un instante como el que narra Mi Pequeñita?, ¿pensaréis en vuestras modas, aparatos electrónicos y autos en esos instantes; o iréis corriendo a Mi Abrazo?. Pensadlo muy bien y sed muy honestos con vosotros mismos que la prueba llegará seguro como la muerte ¿y cómo os encontraré?; ¿libres para que corráis hacia Mí o esclavos del mundo? Si lo queréis debéis iros libertando ya de todo apego.

Os amaMos desde la eternidad y os anhelamos muy cerca del Cielo; pero debéis ver la manera en que os iréis libertando de toda atadura para que no desesperéis llegado el momento.

(Habla Nuestra Santísima Madre María Reina de los Ángeles)

Hijitos, ¿queréis hacer una prueba? Corred por el vestido que más os guste o por algún artículo que tengáis en alto aprecio y regaladlo(*). Después otro y otro. Es como os iréis liberando, porque si el cataclismo cae en vuestras casas todo lo perderéis en un instante; y si lo hacéis así, haréis un bien si voluntariamente os desprenderéis de lo que os mantiene atados. Haced la prueba para que comencéis este andar en desapego.

(Habla Nuestro Rey y Señor Jesucristo)

Mis Ovejas,

Ya por las calles vuestros hermanos actúan unos más cómo Ángeles del Cielo, otro más como demonios del infierno, hacia uno u otro lado de la balanza os estaréis siendo atraídos como por un imán, dependiendo de qué estéis hechos; es decir, de lo que realmente se encuentre formando vuestro corazón. Así que soltad todo ese peso de rencores, falta de perdón, envidia, lascivia, codicia, avaricia que es metal que atrae el imán del infierno; y a Mis Ovejas las atrae El Cielo. 

Vuestro discurso es ya nada, sólo lo que está en vuestro corazón cuenta.

¿Queréis hacerlo? Corred a los confesionarios, haced una Confesión de vida y ¡mudad ya!, que el cambio ya no puede ser paulatino -como lo fue en los tiempos anteriores- (sino que) ha de ser inmediato y sólo, Criaturas, con un cambio de corazón profundo, radical y total lo podréis hacer.

Ya no tenéis tiempo para el “poco a poco”. Habréis de ser TOTALES, ya os lo He dicho y ¡hacedlo ya!, antes de que os envilezcáis de tal manera irremediable, de que os enceguezcáis de tal forma que encontréis imposible cambiar.

Os lo digo porque os amo y el precio por vuestros pecados lo he pagado con Mi Cruz Santa, y si queréis podéis apelar a Ella para Salvaros, pero si ignoráis MI CRUZ anularéis  vuestra Salvación. ¿Lo comprendéis?

Estos tiempos son radicales, comprendedlo ¡ya!

Porque os amo os amonesto

y os amonesto porque os amo

Y a cambiar ¡Ya!, os continúo exhortando,

Vuestro Amantísimo Señor,

Jesucristo de Nazaret.

(Diciembre 19-20)

(*) Como desprenderme de los regalos de Navidad que recibí, aunque me hayan gustado mucho, y precisamente por ello. (Al escribir la nota de pié de página, me dice Abba):

PD

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Háblame de tus regalos

Un perfume, un collar, una bufanda.

¿Y?

Los regalé ayer (menos la bufanda que en cuanto vea a alguien con frío se la pongo).

Sí, Cariño, pero qué te pasó durante la noche.

Estuve soñando con el perfume toda la noche, una botella en grande frente a mis ojos, que lo quería.

El Maligno te estuvo tentando con ello.

Sí.

¿Qué más?

Quería comprarme una capa que me gustó muchísimo.

¿Y?

No lo hice.

¿Por qué?

Porque la capa, el perfume y el collar eran la manera de ir regresando a la vanidad, donde estuve muchos años. Porque para la capa quería otros atuendos y zapatos y una cosa me llevaría poco a poco a desear otra y otra.

Cariño Mío, ¿desde cuando no tienes un perfume?

Desde que se quemó mi casa con todo lo que tenía  a finales del 2009.

¿Y lo querías?

Mucho, olía a gardenia.

¿Qué te dijo Jesús?

Me dijo: “No quiero que tengas nada, porque quiero dártelo todo”.

¿Y te lo ha dado?

¡Sí!

¿Y la capa?

Ya tenía una para protegerme del frío y “Quien tenga más de una capa que la regale”.

Pero en todo esto la tentación ha estado ahí.

Sí, Abbá.

Ahora, veis, Mis Críos, como es en lo cotidiano, en lo pequeño cómo debéis mostraros fieles y no tratar de ser excepción. ¿Lo entendéis claramente con este ejemplo de algo tan pequeñito, cómo habéis de combatir la tentación un pasito a uno, o dejaros caer en ella un pasito a uno. Y, vosotros, Mis Críos, siento deciros que os consideráis excepción y es por eso que caéis y atesoráis más lo material que a vuestro Padre, que a vuestro Cielo, que a vuestro Amor. ¿Veis cómo lo habréis de hacer, si queréis madurar y crecer en la fe?

¿Sois así con lo material, como la Palabra de Mi Hijo Amado os dice, o compráis la capa, os quedáis el perfume y guardais la bufanda, aunque no la uséis? ¿Cómo sois vosotros? Seguid este ejemplo pequeñito en todo y veréis las Maravillas del Señor.

(Diciembre, 31)

Año del Señor 2013

Y María del Getsemaní

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