{"id":7270,"date":"2018-10-27T16:08:53","date_gmt":"2018-10-27T21:08:53","guid":{"rendered":"http:\/\/tambienestuya.com\/?p=7270"},"modified":"2018-10-31T19:21:37","modified_gmt":"2018-11-01T01:21:37","slug":"ruta-las-bienaventuranzas-y-mateo-25","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tambienestuya.com\/?p=7270","title":{"rendered":"Ruta: Las Bienaventuranzas y Mateo 25"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7271\" src=\"http:\/\/tambienestuya.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/bienaventuranzas.jpg\" alt=\"\" width=\"832\" height=\"806\" srcset=\"https:\/\/tambienestuya.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/bienaventuranzas.jpg 832w, https:\/\/tambienestuya.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/bienaventuranzas-300x291.jpg 300w, https:\/\/tambienestuya.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/bienaventuranzas-768x744.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 832px) 100vw, 832px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7272\" src=\"http:\/\/tambienestuya.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/mateo25-45.jpg\" alt=\"\" width=\"707\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/tambienestuya.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/mateo25-45.jpg 707w, https:\/\/tambienestuya.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/mateo25-45-300x204.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 707px) 100vw, 707px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Las Bienaventuranzas:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00abMateo, 5 1.Viendo la muchedumbre, subi\u00f3 al monte, se sent\u00f3, y sus disc\u00edpulos se le acercaron. 2.Y tomando la palabra, les ense\u00f1aba diciendo: 3.\u00abBienaventurados los pobres de esp\u00edritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. 4.Bienaventurados los mansos , porque ellos poseer\u00e1n en herencia la tierra. 5.Bienaventurados los que lloran, porque ellos ser\u00e1n consolados. 6.Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados. 7.Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia. 8.Bienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios. 9.Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios. 10.Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. 11.Bienaventurados ser\u00e9is cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. 12.Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa ser\u00e1 grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros. 13.\u00abVosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirt\u00faa, \u00bfcon qu\u00e9 se la salar\u00e1? Ya no sirve para nada m\u00e1s que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. 14.\u00abVosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. 15.Ni tampoco se enciende una l\u00e1mpara y la ponen debajo del celem\u00edn, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que est\u00e1n en la casa. 16.Brille as\u00ed vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos. 17.\u00abNo pens\u00e9is que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. 18.S\u00ed, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasar\u00e1n antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda. 19.Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos m\u00e1s peque\u00f1os y as\u00ed lo ense\u00f1e a los hombres, ser\u00e1 el m\u00e1s peque\u00f1o en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los ense\u00f1e, \u00e9se ser\u00e1 grande en el Reino de los Cielos. 20.\u00abPorque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entrar\u00e9is en el Reino de los Cielos. 21.\u00abHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo a los antepasados: No matar\u00e1s; y aquel que mate ser\u00e1 reo ante el tribunal. 22.Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, ser\u00e1 reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano \u00abimb\u00e9cil\u00bb, ser\u00e1 reo ante el Sanedr\u00edn; y el que le llame \u00abrenegado\u00bb, ser\u00e1 reo de la gehenna de fuego. 23.Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, 24.deja tu ofrenda all\u00ed, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda. 25.Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con \u00e9l por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la c\u00e1rcel. 26.Yo te aseguro: no saldr\u00e1s de all\u00ed hasta que no hayas pagado el \u00faltimo c\u00e9ntimo. 27.\u00abHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo: No cometer\u00e1s adulterio. 28.Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer dese\u00e1ndola, ya cometi\u00f3 adulterio con ella en su coraz\u00f3n. 29.Si, pues, tu ojo derecho te es ocasi\u00f3n de pecado, s\u00e1catelo y arr\u00f3jalo de ti; m\u00e1s te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna. 30.Y si tu mano derecha te es ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtatela y arr\u00f3jala de ti; m\u00e1s te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna. 31.\u00abTambi\u00e9n se dijo: El que repudie a su mujer, que le d\u00e9 acta de divorcio. 32.Pues yo os digo: Todo el que repudia a su mujer, excepto el caso de fornicaci\u00f3n, la hace ser ad\u00faltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio. 33.\u00abHab\u00e9is o\u00eddo tambi\u00e9n que se dijo a los antepasados: No perjurar\u00e1s, sino que cumplir\u00e1s al Se\u00f1or tus juramentos. 34.Pues yo digo que no jur\u00e9is en modo alguno: ni por el Cielo , porque es el trono de Dios, 35.ni por la Tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusal\u00e9n , porque es la ciudad del gran rey. 36.Ni tampoco jures por tu cabeza, porque ni a uno solo de tus cabellos puedes hacerlo blanco o negro. 37.Sea vuestro lenguaje: \u00abS\u00ed, s\u00ed\u00bb; \u00abno, no\u00bb: que lo que pasa de aqu\u00ed viene del Maligno. 38.\u00abHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. 39.Pues yo os digo: no resist\u00e1is al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofr\u00e9cele tambi\u00e9n la otra: 40.al que quiera pleitear contigo para quitarte la t\u00fanica d\u00e9jale tambi\u00e9n el manto; 41.y al que te obligue a andar una milla vete con \u00e9l dos. 42.A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda. 43.\u00abHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo. 44.Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, 45.para que se\u00e1is hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. 46.Porque si am\u00e1is a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 recompensa vais a tener? \u00bfNo hacen eso mismo tambi\u00e9n los publicanos? 47.Y si no salud\u00e1is m\u00e1s que a vuestros hermanos, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9is de particular? \u00bfNo hacen eso mismo tambi\u00e9n los gentiles? 48.Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.\u00bb<br \/>\n<small><cite><a href=\"https:\/\/www.bibliacatolica.com.br\/la-biblia-de-jerusalen\/mateo\/5\/?utm_source=bibliacatolica&amp;utm_medium=share_text&amp;utm_campaign=copy_and_paste\">Mateo, 5<\/a>\u00a0&#8211; B\u00edblia Cat\u00f3lica Online<\/cite><\/small><\/p>\n<p>Leia mais em:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.bibliacatolica.com.br\/la-biblia-de-jerusalen\/mateo\/5\/?utm_source=share&amp;utm_medium=cp\">https:\/\/www.bibliacatolica.com.br\/la-biblia-de-jerusalen\/mateo\/5\/<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Mateo 25<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00abMateo, 25 1.\u00abEntonces el Reino de los Cielos ser\u00e1 semejante a diez v\u00edrgenes, que, con su l\u00e1mpara en la mano, salieron al encuentro del novio. 2.Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. 3.Las necias, en efecto, al tomar sus l\u00e1mparas, no se proveyeron de aceite; 4.las prudentes, en cambio, junto con sus l\u00e1mparas tomaron aceite en las alcuzas. 5.Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. 6.Mas a media noche se oy\u00f3 un grito: \u00ab\u00a1Ya est\u00e1 aqu\u00ed el novio! \u00a1Salid a su encuentro!\u00bb 7.Entonces todas aquellas v\u00edrgenes se levantaron y arreglaron sus l\u00e1mparas. 8.Y las necias dijeron a las prudentes: \u00abDadnos de vuestro aceite, que nuestras l\u00e1mparas se apagan.\u00bb 9.Pero las prudentes replicaron: \u00abNo, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vay\u00e1is donde los vendedores y os lo compr\u00e9is.\u00bb 10.Mientras iban a comprarlo, lleg\u00f3 el novio, y las que estaban preparadas entraron con \u00e9l al banquete de boda, y se cerr\u00f3 la puerta. 11.M\u00e1s tarde llegaron las otras v\u00edrgenes diciendo: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, se\u00f1or, \u00e1brenos!\u00bb 12.Pero \u00e9l respondi\u00f3: \u00abEn verdad os digo que no os conozco.\u00bb 13.Velad, pues, porque no sab\u00e9is ni el d\u00eda ni la hora. 14.\u00abEs tambi\u00e9n como un hombre que, al ausentarse, llam\u00f3 a sus siervos y les encomend\u00f3 su hacienda: 15.a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual seg\u00fan su capacidad; y se ausent\u00f3. 16.Enseguida, el que hab\u00eda recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y gan\u00f3 otros cinco. 17.Igualmente el que hab\u00eda recibido dos gan\u00f3 otros dos. 18.En cambio el que hab\u00eda recibido uno se fue, cav\u00f3 un hoyo en tierra y escondi\u00f3 el dinero de su se\u00f1or. 19.Al cabo de mucho tiempo, vuelve el se\u00f1or de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. 20.Lleg\u00e1ndose el que hab\u00eda recibido cinco talentos, present\u00f3 otros cinco, diciendo: \u00abSe\u00f1or, cinco talentos me entregaste; aqu\u00ed tienes otros cinco que he ganado.\u00bb 21.Su se\u00f1or le dijo: \u00ab\u00a1Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondr\u00e9; entra en el gozo de tu se\u00f1or.\u00bb 22.Lleg\u00e1ndose tambi\u00e9n el de los dos talentos dijo: \u00abSe\u00f1or, dos talentos me entregaste; aqu\u00ed tienes otros dos que he ganado.\u00bb 23.Su se\u00f1or le dijo: \u00ab\u00a1Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondr\u00e9; entra en el gozo de tu se\u00f1or.\u00bb 24.Lleg\u00e1ndose tambi\u00e9n el que hab\u00eda recibido un talento dijo: \u00abSe\u00f1or, s\u00e9 que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. 25.Por eso me dio miedo, y fui y escond\u00ed en tierra tu talento. Mira, aqu\u00ed tienes lo que es tuyo.\u00bb 26.Mas su se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abSiervo malo y perezoso, sab\u00edas que yo cosecho donde no sembr\u00e9 y recojo donde no esparc\u00ed; 27.deb\u00edas, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y as\u00ed, al volver yo, habr\u00eda cobrado lo m\u00edo con los intereses. 28.Quitadle, por tanto, su talento y d\u00e1dselo al que tiene los diez talentos. 29.Porque a todo el que tiene, se le dar\u00e1 y le sobrar\u00e1; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1. 30.Y a ese siervo in\u00fatil, echadle a las tinieblas de fuera. All\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes.\u00bb 31.\u00abCuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompa\u00f1ado de todos sus \u00e1ngeles, entonces se sentar\u00e1 en su trono de gloria. 32.Ser\u00e1n congregadas delante de \u00e9l todas las naciones, y \u00e9l separar\u00e1 a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. 33.Pondr\u00e1 las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 34.Entonces dir\u00e1 el Rey a los de su derecha: \u00abVenid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo. 35.Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; 36.estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la c\u00e1rcel, y vinisteis a verme.\u00bb 37.Entonces los justos le responder\u00e1n: \u00abSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? 38.\u00bfCu\u00e1ndo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? 39.\u00bfCu\u00e1ndo te vimos enfermo o en la c\u00e1rcel, y fuimos a verte?\u00bb 40.Y el Rey les dir\u00e1: \u00abEn verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis.\u00bb 41.Entonces dir\u00e1 tambi\u00e9n a los de su izquierda: \u00abApartaos de m\u00ed, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus \u00e1ngeles. 42.Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43.era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la c\u00e1rcel, y no me visitasteis.\u00bb 44.Entonces dir\u00e1n tambi\u00e9n \u00e9stos: \u00abSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la c\u00e1rcel, y no te asistimos?\u00bb 45.Y \u00e9l entonces les responder\u00e1: \u00abEn verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos m\u00e1s peque\u00f1os, tambi\u00e9n conmigo dejasteis de hacerlo.\u00bb 46.E ir\u00e1n \u00e9stos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.\u00bb\u00bb<br \/>\n<small><cite><a href=\"https:\/\/www.bibliacatolica.com.br\/la-biblia-de-jerusalen\/mateo\/25\/?utm_source=bibliacatolica&amp;utm_medium=share_text&amp;utm_campaign=copy_and_paste\">Mateo, 25<\/a>\u00a0&#8211; B\u00edblia Cat\u00f3lica Online<\/cite><\/small><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7273\" src=\"http:\/\/tambienestuya.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/lampara-encendida.jpg\" alt=\"\" width=\"530\" height=\"530\" srcset=\"https:\/\/tambienestuya.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/lampara-encendida.jpg 530w, https:\/\/tambienestuya.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/lampara-encendida-150x150.jpg 150w, https:\/\/tambienestuya.com\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/lampara-encendida-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 530px) 100vw, 530px\" \/><\/p>\n<p>Leia mais em:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.bibliacatolica.com.br\/la-biblia-de-jerusalen\/mateo\/25\/?utm_source=share&amp;utm_medium=cp\">https:\/\/www.bibliacatolica.com.br\/la-biblia-de-jerusalen\/mateo\/25\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7270","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tambienestuya.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7270","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tambienestuya.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tambienestuya.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tambienestuya.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tambienestuya.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7270"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/tambienestuya.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7270\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7281,"href":"https:\/\/tambienestuya.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7270\/revisions\/7281"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tambienestuya.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tambienestuya.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tambienestuya.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}