VOLVAMOS A LA CASA PATERNA

VOLVAMOS A LA CASA PATERNA

LA CONSAGRACIÓN
(Con Licencia eclesiástica del Obispo Nicholas D’Antonio,
Vicario para el Apostolado Latinoamericano,
Arzobispado de Nueva Orleáns)

La Octava de Consagración inicia el Domingo anterior al Primer Domingo de Agosto (pero se puede hacer en todo tiempo), preferiblemente en una Eucaristía dominical en la que nos consagraremos a la Santísima Virgen María, al Sagrado Corazón de Jesús y al Espíritu Santo con las Oraciones que se adjuntan. Ese mismo día oraremos el Primer Día de la Octava, culminando con la “Fiesta en Honor al Padre de toda la Humanidad”, el Primer Domingo de Agosto.

Durante la semana se harán los días respectivos de la Octava y culminará el Domingo siguiente con la gran Fiesta de Consagración a Dios Padre de toda la humanidad.

Las Consagraciones a Jesús, María y al Espíritu Santo, preparan nuestros corazones a la Consagración al Padre de toda la Humanidad.

La Octava es un acto de entrega voluntaria con un propósito fundamental: Iniciar el retorno a la Casa del Padre, donde vivamos en Su Reino y se haga Su Voluntad en unidad, armonía y her-mandad. La Consagración se hace en un período total de ocho días (Octava) y compromete la siguiente conducta personal:

  1. a) Santa Misa con comunión diaria (recomendada). (Quienes no pudieran por razones serias como divorcios u otros, podrán efectuar la Comunión Espiritual).
    b) Recitar ininterrumpidamente los ocho días las oraciones respectivas.
    c) Seguir las Letanías.
    d) Meditar sobre los temas sugeridos en las “Octavas Mayores”

El sentido fundamental se comprende al considerar que al Consagrarnos:

  1. Estaremos en camino a la Casa del Padre.
  2. Dios quiere vivir en el hombre como si fuera un tabernáculo (Sagrario) vivo.
  3. Hacemos la decisión libre de volver al Padre.
  4. Para ello damos un verdadero “SÍ”.
  5. Debemos saber, amarlo, servirlo y honrarlo a lo largo de esta Octava que es totalmente Suya.
  6. Debemos pedir Su Misericordia por todo: pasado, presente y futuro.
  7. Nosotros mismos nos Consagramos a Dios Padre.
  8. María, Jesús y el Espíritu Santo, entonces, habrán completado Su Trabajo.
  9. Nosotros, Sus hijos, volvemos al Padre.

CONSAGRACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
(Para el Primer Día Domingo)

Santísima Virgen María, toda Inmaculada:

Me consagro a ti y pongo entre Tus Manos toda mi existencia. Acepta mi presente con todo cuanto hay en él. Acepta mi futuro con todas sus posibilidades. Quiero en esta Consagración entregarte todo cuanto soy y tengo, cuanto he recibido de Dios… Te entrego mi inteligencia, voluntad y  corazón.

Coloco entre Tus Manos mi libertad, mis anhelos, temores y esperanzas, tristezas y alegrías. Protege mi vida, vela por mis acciones, a fin de que, siendo fiel a Dios, pueda con Tu ayuda alcanzar la salvación.

Te consagro mi cuerpo y mis sentidos, a fin de que, evitando el pecado me libre de la eterna condenación. Te consagro mi cuerpo y mis sentidos, a fin de que se conserven puros y me ayuden a practicar la virtud. Te consagro mi alma, a fin de que la preserves del mal. Hazme participar en una Santidad como la Tuya; hazme conforme a Cristo, ideal de mi vida.

Te entrego mi niñez, mi entusiasmo y ardor juvenil; mis estudios, mi vida adulta, mi trabajo y mi ancianidad. Que no envejezca nunca en la vivencia de la FE. Te entrego mi capacidad y afán de amar, enséñame a amar como has amado y Jesús quiere que ame.

Santísima Virgen María: Soy todo (a) Tuyo (a) y cuanto tengo, Tuyo es. Ampárame y protégeme como hijo (a) y posesión Tuya. ¡Oh, María Virgen Purísima!: Líbranos de la inundación del pecado y resucita en nosotros el amor a la pureza. Amén.


CONSAGRACIÓN PERSONAL AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
(Para el Primer Día Domingo)

Postrado (a) a Tus Pies, Jesús mío, considerando las inefables muestras de amor que me has dado y las sublimes lecciones que me enseña continuamente Tu Sacratísimo Corazón, Te pido humildemente la Gracia de conocerte, amarte y servirte como fiel discípulo (a) Tuyo (a) para hacerme digno (a) de las Promesas y Bendiciones que generosamente nos concedes a los que de veras Te conocen, aman y sirven.

¡Mira que soy pobre y humilde, necesito de Ti! ¡Mira que soy torpe y necesito de Tu Divina enseñanza para iluminar y guiar mi ignorancia! ¡Mira que soy muy débil, y caigo a cada momento y necesito Tu apoyo para no desfallecer!

Sé Todo para mí, Sagrado Corazón de Jesús: Socorro de mi miseria, Luz de mis ojos, Sostén de mis pasos, Remedio de mis males; auxilio de toda necesidad.

De Ti lo espera todo mi pobre corazón. Tú lo animas y lo invitas repetidas veces como lo dijiste en Tu Evangelio: “Venid a Mí; aprended de Mí, pedid; llamad…”

A las puertas de Tu Corazón vengo hoy; llamo, pido y espero. Amén.


CONSAGRACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
(Para el Primer Día Domingo)

Recibe, ¡oh, Espíritu Santo de Amor!, la Consagración perfecta y absoluta de todo mi ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida y en cada una de mis acciones; sé mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza; llena mi corazón de todo Tu Amor, amor del Padre y del Hijo. Yo me abandono sin reservas a Tus Operaciones Divinas y quiero ser siempre dócil a Tus santas inspiraciones.

¡Oh, Espíritu Santo!, dígnate formarme con María y en María, según el modelo de nuestro Divino Jesús. Gloria al Padre Creador, Gloria al Hijo Redentor, Gloria al Espíritu Santo Santificador.

¡Oh, Espíritu Santo!, Fuente de toda Pureza, comunícamela por medio de la Cruz y guarda siempre mi cuerpo y mi alma puros y sin mancha. ¡Oh, Espíritu Santo!, haz que todos los que Te pertenecemos de una manera especial, formando Tu familia amada y siendo Tus apóstoles, Te amemos cada día más y más; hagamos que Te amen miles de almas hasta nuestro último suspiro.

Espíritu Santo, derrama torrentes de Gracias y abundantes Bendiciones sobre nosotros y sobre todas las familias del mundo para nuestra salud, intenciones y necesidades, para que seamos iluminados con Tu Santo Espíritu y para que seas la Luz que nos conduzca y que nos guíe a todos los sitios y a todos lugares donde tengamos que ir, Amén.

Después hagan esta pequeña oración con todo su corazón y en el espacio de intenciones:

“Renovar Mi Consagración a El Inmaculado Corazón de María, a El Sagrado Corazón de Jesús y a El Espíritu Santo”

Del Domingo 30 de Julio al Domingo 6 de Agosto “Fiesta de Dios Padre de Toda La Humanidad” en La también Fiesta de “La Transfiguración de El Señor” .

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