PRIMERO BUSCA EL SILENCIO

(HABLA UN ÁNGEL DEL SEÑOR)

Primero, Pequeña, aquieta el espíritu. Busca El Silencio donde te puedas refugiar del mundo, de tus propio ruidos y una vez aquietando tu mente y los ruidos en el remanso, ya que llegue, comienza a orar. El ruido no apaga al ruido. Atinadamente pusiste el canto del silencio, que le llaman gregoriano (*). Es canto para silenciar el alma y ya aquietada poder comunicarse con Dios Padre. No hay comunicación posible en medio del ruido. Quienes oran con prisa y desde un rincón de su mente apenas rezan. No es magia, ni hechizo, sino ORACIÓN y es menester el silencio. Sabemos lo difícil que encuentran el silencio, pero es necesario. Las ocupaciones y preocupaciones cotidianas silencian a Dios Mismo. Contemplen un crucifijo, un Santo Rosario, una Imagen de la Divina Misericordia en silencio y solo sientan; no es necesario poner palabras, a veces reciben palabra, a veces es solo una caricia en el alma, pero desde el silencio. El Silencio también es oración y muy profunda. A veces sólo arrodíllense en silencio: contemplen una imagen piadosa y manténganse ahí. En sus mismas máquinas computadores hay imágenes: coloquen una al centro y no miren nada mas y encontraran poco a poco comunicación con El Cielo. Las horas que agradan al Cielo universal son a las 3:00 de la tarde, grandemente. Miren a Jesus de la Divina Misericordia y entreguen su tiempo en Silencio a El  Señor. Aprendan, ensayan esto día a día para que se vuelvan maestros del silencio y así de la oración. No traten de reflexionar sino de silenciar, es lo primero. Amen, Pequeña?

Amen Ángel del Señor

 (*) El canto llamado gregoriano, inicialmente canto cristiano es un tipo de canto llano (simple, monódico, sin saltos)…

Año del Señor 2013                                                                               Y María del Getsemaní

 

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