NO ESPERÉIS A ESTAR ATRAPADOS EN LOS ACONTECIMIENTOS PARA CREER

(SI ESPERÁIS A VER PARA CREER PODRÍA SER DEMASIADO TARDE)

santo-tomas

SEXTA CARTA

Cariño Mío,

Abba

¿Qué pasa, Mi Niña?

Me siento un poco mal.

Es la soledad, Cariño Mío, quien no tiene con quién compartir que esté cerca, con quién hablar de la Verdad que recibe; es sólo natural que dude de sí misma y a pesar de tantos Diálogos, de tantas recopilaciones y libritos; el dolor y la duda llegan.

Sí.

No ha habido místico o profeta que no dude y tenga incertidumbre y piense ¿por qué a mí, Cariño del Cielo? Pero esa es una pregunta que tu nunca has hecho y Yo, Dios Padre, te lo pregunto ¿por qué –quiero que les digas a tus hermanitos- no lo has formulado?

Porque hay que aceptar lo que nos agrada y lo que no, que venga del Cielo sin cuestionar. El Cielo tiene sus motivos, para todo y para todos. El Cielo no se equivoca y no pretendo entender y comprender lo que no podría, lo que me trasciende. Más bien me corresponde aceptar, cumplir y agradecer.

Es por eso que te hemos elegido por cómo eres, Niña del Cielo, por lo distinta que eres al mundo y en lo que os habéis convertido, por eso mismo te hemos elegido. Siempre has sido Especial y lo sigues siendo. Tu misma respondes al no cuestionar y es por ese amor infantil y ciego y total que el Cielo te confía esto tan valioso para la Salvación de tus hermanitos. A ti, Niña del Cielo, se te pide algo y dices: “Sí, Abba” No discutes, no pactas, no dialogas sino que como manso corderito te sometes y eso permite al Cielo obrar con libertad.

Vosotros creéis que cuestinandoMe os hacéis sabios, pero Yo os digo: os hacéis necios si lo hacéis. Vosotros creéis que si Me decís lo nada que sois y que no sois dignos y os alejáis porque no creéis que lo sois, eso Me agrada, pero no es así. Si Yo os encuentro Dignos para una Misión no me contradigáis; sino haced lo que os invito a hacer y no dudéis, ni aleguéis, ni discutáis, que eso es lo que Mis más grandes profetas, místicos y videntes han hecho y hacen.

Quien deja su misión por no sentirse o creerse digno, ese está contra Mis Designios. Aceptad todo lo que os mando:  lo que consideráis bueno para vosotros y lo que no. Que nada hay de malo  en lo que os solicito, inspiro, aliento y pido. No penséis demasiado en tratar de comprender Mis designios que cuando es para vosotros comprender Yo Mismo envío al Espíritu de comprensión para que podáis entender lo que han de entender; y que no comprendáis lo que no han de comprender y hacerlo sólo por fe, que grandísimo valor es para el Cielo.

¿No necesitó Tomás ver para creer?

Sí, Abba, lo requirió.

Yo os digo los más grandes de entre vosotros no piden ni ver, ni oír, ni saber; sino que saben que son críos pequeños y aceptan lo que El Padre les envía. Sed así, Mis Niños, sin cuestionar Mis planes, que es imposible que los comprendáis, pero los podréis acatar. No pidáis lo que os trasciende grandísimamente. ¿Lo comprendes, Pequeñita?

Es Amor lo que tienes en tí para El Cielo, para tus hermanitos, para la Creación toda y os lo hemos dicho el más grande regalo que la criatura puede dar al Cielo es El Amor y si este está envuelto en fe, sin poder ver; en esperanza, sin necesitar comprobación: vuestro sitio será eternamente altísimo en el Reino de los Cielos.

No me digáis nunca “¿Por qué a mí?” De lo que os gusta y de lo que no os agrada; que vosotros no podéis ver el camino que tengo trazado para cada uno.

(Veo un caminito que está delineado para una persona de principio a fin, que desde el cielo se ve claramente, pero no desde tierra. Ya está marcado y por ahí nos lleva el Espíritu Santo en Nosotros, pero el hombre no tiene la visión panorámica y total desde arriba y tan solo puede ir dando pasito a pasito a donde se nos lleva).

El Cielo traza el Camino y vosotros lo andáis pasito a pasito. No preguntéis a dónde os llevo ni cuál es el plan de mañana para cada uno; más  bien dar ese pasito hacia el rumbo que os marco y dejadMe el mañana y sus cuitas a Vuestro Amantísimo Padre, ¿lo podéis comprender? Que mucho tiempo perdéis en cuestionar Mis designios para vosotros.

Sabed y creed que todo lo que necesitéis saber, lo comprenderéis en su momento, pero no despliego Mis Planes para vosotros para pedir vuestra opinión, sino para que podáis andar sólo ese pasito que tenéis al frente.

Vuestros científicos quieren igualar Mi inteligencia omnisciente* que todo lo comprende; y no lo pueden, y se rehúsan a la fe porque su inteligencia no abarca la comprensión de Mis Misterios ¡Arrogancia más grande no la hay! Pero a vosotros que sois Mis Críos os pido: No esperéis a ver para creer que entonces será muy tarde. Actuad ahora con lo que os decimos y dejadMe guiaros con Espíritu de Bien y Verdad a vuestra morada Eterna. No esperéis a estar atrapados en los acontecimientos, sino creed ahora, mudad ahora, actuad ahora hacia donde os llevo con Mis Inspiraciones; que si esperáis a ver para creer podría ser demasiado tarde.

Creed, creed, creed que nada: ni un punto ni una letra ni una coma quedará sin su cabal cumplimiento: leed a vuestros profetas de antaño, al Libro del Apocalipsis de San Juan, que es lo que ya estáis viviendo.

¿Corregiste algún párrafo? ¿Lo cambiaste?

No, no lo hago. Tal y como se me lo dice lo escribo. Sólo lo reviso porque se me va una letra por otra, pero es exactamente como se me  dice.

¿En todo ha sido así?

Sí. 

Muy al principio, cuando Mi Señor me fue diciendo El Víacrucis lo revisé y comencé a omitir palabras que se repetían y Mi Señor Me Regañó  y me dijo que no lo cambiara.

NINGÚN PÁRRAFO SE MODIFICA; ASÍ COMO LO ESCUCHAS ASÍ LO ESCRIBES.

Sí, Abba.

Y así ha sido en todo.

Sí, Abba.

Aunque  no lo entiendas, aunque no lo comprendas no por eso lo dejas de escribir. Incluso, Niña Mía, Niña Nuestra, Niña Amada, aunque te parezca que lleva a  error.

Así es.

Eso, Mis Niños es Confiar. Si ésta, Mi Criaturita del Getsemaní, no confiara sin ver; vosotros no tendríais estos Hermosos Diálogos Didácticos para la Humanidad. Si cuestionara si es o no digna. Lo hace y punto. El resultado es  el  alimento buenísimo del Cielo para vosotros. Así de la misma manera haced vosotros y no pretendáis corregirMe, sino acatad lo que del Cielo se os dice y no discutáis más, sino obedeced ya Mis Niños que son pocas, muy pocas Mis Luces en este mundo y vosotros no brilláis  porque NO CREÉIS.

CREED Y BRILLARÉIS, como brilla Mi Niña Amada. Como CREE, así sed vosotros,  así

haced vosotros porque os necesito que BRILLÉIS para que alumbréis más esta penumbra que  es vuestro mundo humano.

Al final, me dice Jesús Amado: 

(…Parte muy íntima que me permiten reservarla para la Recopilación…)

Así, en estos tiempos finales hay tantas Misiones Bellísimas que quedan sin realizarse porque el Cielo no cuenta más que con un puñado de hombres fieles.

¿Queréis ser vosotros los que desarrolléis misión grandísima? Ofreceros al Cielo, pero no en discurso y palabra, sino en corazón contrito y humillado y haced todo lo que sea necesario pero  sin pactar, sin discutir.

Ofreceos y grandes cosas hará El Cielo con vosotros. Probad y no quedareis decepcionados.

* omnisciente. (Del lat. omnis, todo, y sciens, -entis, que sabe). El que todo lo sabe.

Hermanos,

¿Cantaremos hoy “Hossana” y cuando los tiempos arrecien gritaremos: “¡CRUCIFÍQUENLO!? ¿Nos ofreceremos  a acompañar a Nuestro Amadísimo Señor como su fiel amigo Juan?, ¿como La Magdalena?, ¿o actuaremos como la turba de indiferentes?, ¿o aún más, como los soldados burlones?, ¿cómo quién seremos en esta Semana Mayor que hoy inicia? 

Recuerden: La invitación es abierta y es para todos.

(Abril 01)

CARTAS, MEMOS Y RECORDATORIOS DEL CIELO PARA TODOS SUS HIJOS

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Año Del Señor 2014

Y María Del Getsemaní

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