ES EL TIEMPO DE DAR FRUTO

(HABLA DIOS PADRE)

Pequeña Mía, Necesito de ti y de tus hermanos que vayáis madurando en la fe, que fue lo que vuestro Papa Benedicto os pidió a la nación Mexicana. No va a ser suficiente con una religiosidad de forma y pastosa, sino de fondo y firmeza. Han de saber que no sólo no Me repito, sino que no mudo de amor.

El Amor del Padre no es como el vuestro sujeto a capricho, a conveniencia, el amor de veleta que muchas veces tenéis unos por otros. Es un Amor desde la eternidad y por infinitud de tiempos. Así que no os ocupéis de pensar si ya no os amo porque no respondo a aquello que no es bueno, que no es lo mejor para vuestras almas.

El Padre inconmensurable en Amor y Sabiduría Sabe lo que es mejor para que sus hijitos cumplan su Misión y Destino y si vosotros no sabéis ni siquiera cual es vuestra personal misión, y así, os pregunto ¿cómo podréis pretender saber qué es lo mejor para cumplirla, si no sabéis aun ni cuál es?

Dejadme obrar de Dios y vosotros obrad como Hijos, como criaturas, que no os voy a abandonar por un error, ni por caer. Si es que hay separación es porque vosotros Me Rechazáis a Mí: Éste es el principio de la Madurez espiritual: Saber que Yo Soy, que no lo podéis entender pero lo podéis creer, Yo Soy el Inefable.

Vosotros tenéis vuestra pequeña, pero no por ella deleznable, misión porque una a otra se van conectando y comunicando y si uno no la cumple Me rompéis una sucesión de eventos que están destinadas al bien de muchas almas.

Haced lo que a cada uno os corresponde y dejadMe a Mí obrar de Dios. Ocupaos de hacer bien vuestra parte y dejadMe que Yo organice a todos en armonía. No hay más director de Orquesta del Universo que Vuestro Padre. Es claro que no podéis ver hacia dónde va cada línea de acción que os solicito, pero haced lo propio y no  volteéis a ver los resultados que Yo Sé qué hacer con cada cosa ¿Lo podéis comprender? Eso es el comienzo de la maduración del fruto que daréis.

Como os He Venido Diciendo, es hora en que cada uno actuará según su corazón y así como Mi naturaleza está actuando, así cada uno sentirá esa urgencia, esa inminencia de ser hacia el exterior lo que habéis acumulado en vuestro interior. Ya lo secreto va saliendo a la luz y por sus obras os conoceréis unos a otros.

Mi Hermosa creación ya no aguantó más el pecado del hombre, la arrogancia, la codicia y ha reclamado y Yo, Dios Padre, lo He Permitido; así mismo cada alma actuará lo que estaba escondido, y es por eso que el peligro es muy grande para las almas porque hay gran maldad en los corazones y comenzará a expresarse.

Abrid vuestros ojos para que por fin comprobéis de que está hecho cada corazón que os rodea y circunda. Si, finalmente, está hecho de anhelo de Dios o de pecado y maldad. Es tiempo de que vuestros corazones encuentren y decidan a quien pertenecen.

Os Amo, Mis Niños

Vuestro Santísimo Padre Eterno

(HABLA NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO)

Pequeña, lo que sientes es lo que ocurre a gran escala, es decir, en las demás almas y en la creación. Vosotros, Mis amados elegidos, son como pararrayos: recibís con fuerza y claridad las primicias de los cambios que se han de dar. Ahora que te conturbas porque no logras estar “hacia dentro” como decís, como te agrada; en el Hogar, que estás “hacia afuera”, pero, Pequeña, (Jesús me lo dice con gran ternura) es tiempo que Mis niños estén hacia afuera dando el fruto que ya maduró en su interior. Muchos que os habéis recluido del mundo y guardado en oración durante los tiempos que os anteceden, ahora sentirán que esta energía lucha por salir al exterior: Dejadla, que vuestros corazones están listos, maduros y preparados para ello. Acuérdate que Dios Padre lleva los ritmos del Universo y es el tiempo de dar fruto. Así sabréis qué semilla acarrea cada uno en su saco. Os lo repito, Mis niños: Por sus obras os conoceréis. Salid, como sentís el impulso, a dar el fruto que habéis de dar.

(HABLA NUESTRA SANTÍSIMA MADRE)

Será, Pequeña muy nuestra, muy difícil para los que no han orado que ahora comiencen porque ya la semilla ha dado el fruto y no es tiempo de sembrar sino de cosechar, pero para Dios no hay imposibles y menos cuando de lo que se trata es de la salvación de sus hijitos, de sus almitas. Así que seguid. Debéis concentraros con más fuerza para orar porque, os lo dice vuestra Madre también, las fuerzas están hacia el actuar. Sed muy compasivos, muy atentos, muy amorosos, ultra pacientes con la oveja que quiere regresar. No escatiméis esfuerzos en traérnosla de regreso al redil.

HDDH

(Junio 04)

Año del Señor 2013

Y María del Getsemaní

 

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