¿CUÁL DE LOS DOS AMOS AMÁIS DE VERDAD A MÍ O AL MUNDO?

(HABLA DIOS PADRE)

¿Qué hacéis con vuestro tiempo, que es Mi Tiempo? ¿A qué lo dedicáis? ¿Cual es aquello que os preocupa y que ocupa vuestro pensamiento? Responded con Honestidad, Mis Niños, porque aquello que respondáis es lo que verdaderamente albergan vuestros corazones.

¿Cómo distribuís vuestro tiempo? ¿Dedicáis 10 ó más horas a hacer dinero, a mejorar, a incrementar vuestra economía y ni una hora a vuestro Padre Celeste, y aun decís que Me amáis sobre todas las cosas?, ¿cómo, si diez a uno lo dedicáis al amor a vuestra economía? Ved que sencillo es descubrir lo que está en vuestro corazón. Ved qué fácil es descubrir lo primero en vuestras vidas. No os engañéis a vosotros mismos, reflexionad como hombres y mujeres sabios y descubrid qué está en vuestro corazón.

¿Qué pensamientos os llenan?¿De deseo de gloria y poder, de vanidad y envidia o de compasión y piedad? ¿De que llenáis vuestro pensamiento y eso es lo que, finalmente, haréis con vuestro actuar?

¿Qué alberga vuestro corazón? ¿Lo tenéis abierto al mundo y cerrado a Su Señor?, ¿o cerrado al mundo y abierto al Señor? Reflexionad con valor y honestidad para que veáis donde estáis parados y desde ahí podríais mudar lo necesario.

¿Cómo decís que vuestro corazón está a Mi Servicio si vuestro actuar, en tiempo y acciones está dedicado a otros menesteres del mundo y vuestro pensamiento lleno de otros sueños y anhelos?

Donde tenéis vuestro tesoro ahí tenéis vuestro corazón. Os pregunto: ¿Éste está en la visión beatifica, en el anhelo del Reino de los Cielos?, ¿o en el de  las riquezas del mundo? ¿Cuál es vuestra lucha, cual es la meta por la que lucháis?

Pequeños, no podéis culpar a vuestro Padre de que no os llegan bendiciones si vosotros no tenéis la disposición de corazón para ello: ¿Cómo vais a recibir lo que tan generosamente y profusamente os anhelo dar si tenéis vuestras manitas cerradas?, ¿cómo vais a ver lo que os doy si no volteáis al Cielo? ¿Podéis entender lo que os digo, Mis Niños, Mis Pequeños?

Es tarea vuestra tener y mantener la disposición de corazón y pensamiento hacia Mi para que podáis comunicaros conmigo, pedir y recibir, amar y agradecer.

Lo primero es confirmar cada mañana que vuestro corazón este abierto a Vuestro Dios. Abrid la puerta sino no podreMos entrar a morar en vosotros.

¿Me Sentís en la Santa Misa?, ¿Me recibís en la Sagrada Eucaristía?, ¿Me podéis albergar en vuestras almitas?, ¿o solo sois creyentes de palabra, porque decís que sí pero con un corazón lleno de anhelo de las cosas del mundo y cerrado a Mi, Vuestro Señor?

No os engañéis, niños Míos. Sed honestos y ved donde estáis parados para que desde ahí Me SOLICITÉIS VERDADERA FE y DEVOCIÓN POR LAS COSAS DEL CIELO, MUY POR ENCIMA DE LA QUE TENÉIS POR EL MUNDO.

Recordad que nadie puede servir a dos amos porque amará a uno y odiará, despreciará,  al otro.

¿Cuál de los dos amos amáis de verdad a Mí o al Mundo?

(HABLA NUESTRA SANTÍSIMA MADRE)

Mis niños, Mis Pequeños: Debéis ser honestos y valientes vosotros  mismos, porque os gusta mentiros y creed que sois más piadosos de lo que en realidad sois.

No os creáis buenos por hacer un poco de caridad ni por contentaros con lo mínimo al asistir los días santos a la Iglesia de Mi Hijo.

Nadie hay bueno más que el Padre y lo poco que hacéis es grandemente tomado en cuenta por el Santo Cielo, pero no os conforméis con lo poquito que hacéis: Dad aún más y hacer aún más porque es mucha la mies y pocos los obreros y se requiere mucho más de vosotros.

Recordad siempre que nada que hagáis quedará sin recompensa y aún así no lo hagáis por recompensa alguna, sino porque vuestro Padre Dios os lo está pidiendo en estos tiempos difíciles y finales: Haced todo lo que podáis, todo lo que este en vuestra posibilidad de oración de intercesión por vuestros hermanos vivos y muertos.

Hagan lo propio que acabado el tiempo de vida ya no habrá más méritos que acumular.

Aprovechad vuestro tiempo, que los Santos tanto anhelarían estar en vuestro lugar para poder tener la oportunidad de amar y mostrar al Señor su inmenso amor y agradecimiento.

Vosotros que estáis en la tierra, en el mundo, aprovechad esta oportunidad que fuisteis elegidos para estos tiempos.

(HABLA NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO)

Niños míos, ovejitas: Aprovechad el tiempo en reunir riquezas para el Reino de los Cielos y no en la tierra, que son polvo al viento y ya veis como en instantes comunidades enteras se pierden con todas sus posesiones mundanas. Nada de lo que acumuláis de lo material es bastión y refugio seguro.

En estos tiempos sólo queda el refugio del Inmaculado Corazón de María Santísima y Mi Sacratísimo Corazón, no hay más moradas seguras que conduzcan al Cielo.

Dedicad vuestro tiempo, acciones, oraciones y pensamientos a habitar ahí, Mis niños y vuestro esfuerzo a manteneros ahí dentro. No busquéis más tesoros, que habéis encontrado la perla celestial y el hombre sabio vende todo y así compra esta propiedad.

Apuntad vuestro corazón y pensamiento, como una flecha, hacia el Reino de los Cielos, porque donde está vuestro anhelo ahí morareis y si lo tenéis en las cosas del mundo, ¿dónde morareis cuando todo llegue a su fin?

Esta es la pregunta que os habéis de hacer: “¿Con lo que pienso y hago, donde moraré por la eternidad, donde tengo mi corazón?” Preguntáoslo y haced lo necesario para mudar de destino eterno si la respuesta no es El Cielo.

Reflexionad en ello y actuad en consecuencia, Mis Niños, Mi tesoro de Amor.

Vuestro amo y señor Jesucristo, Rey de reyes y Señor de señores.

Que así sea. Amen

HDDH

(Junio 02)

Año del Señor 2013

Y María del Getsemaní

 

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